noviembre 14, 2009
Hombres Bipolares...
7 horas platicando, toda la noche.
Yo me aparté...y él fue a buscarme:
-... No quiero dejar de estar en contacto contigo... Queiro conocerte mas...Me interesaste... ¿Cómo le hago?
- Eh ah.. te doy mi messenger...
- Perfecto nena... ya duermete. (Y se despidió con un beso en la frente).
De pelos. Que él hubiera ido a buscarme para pedirme contacto aún cuando yo había 'desaparecido' me pareció fabuloso, como que la quimica enorme no me la había inventado.
Ah, y hoy se cumple una semana de ese día. Y no me ha saludado ni una vez por mes (ahora hasta estoy sorprendida, ¿para qué me agregó?). Hoy tuve la pésima idea de escribirle "Holi!!!!!", y no me respondió el saludo...
¿Qué onda? No es como que me quiera cortar las venas, pero es confuso!!!! Si ya me había ido, ¿que necesidad de ir a buscarme y decirme y pedirme? O sea.. como qué mejor ya no se hace nada, no?...
Hijos del demonio.. los bipolares, los que mandan mensajes cruzados y no saben ni lo que quieren son los hooooooommmmmmbrrrrrrreessssssssssssss!!
octubre 31, 2009
Codo a Codo...
Estas nuevas mujeres, si uno logra amarrar y poner bajo control al burro machista que llevamos dentro, son las mejores parejas. Por: Héctor Abad
A los hombres machistas, que somos como el 96 por ciento de la población masculina, nos molestan las mujeres de carácter áspero, duro, decidido. Tenemos palabras denigrantes para designarlas: arpías, brujas, viejas, traumadas, solteronas, amargadas, marimachas, etc. En realidad, les tenemos miedo y no vemos la hora de hacerles pagar muy caro su desafío al poder masculino que hasta hace poco habíamos detentado sin cuestionamientos. A esos machistas incorregibles que somos, machistas ancestrales por cultura y por herencia, nos molestan instintivamente esas fieras que en vez de someterse a nuestra voluntad, atacan y se defienden.
La hembra con la que soñamos, un sueño moldeado por siglos de prepotencia y por genes de bestias (todavía infrahumanos), consiste en una pareja joven y mansa, dulce y sumisa, siempre con una sonrisa de condescendencia en la boca. Una mujer bonita que no discuta, que sea simpática y diga frases amables, que jamás reclame, que abra la boca solamente para ser correcta, elogiar nuestros actos y celebrarnos bobadas. Que use las manos para la caricia, para tener la casa impecable, hacer buenos platos, servir bien los tragos y acomodar las flores en floreros. Este ideal, que las revistas de moda nos confirman, puede identificarse con una especie de modelito de las que salen por televisión, al final de los noticieros, siempre a un milímetro de quedar en bola, con curvas increíbles (te mandan besos y abrazos, aunque no te conozcan), siempre a tu entera disposición, en apariencia como si nos dijeran "no más usted me avisa y yo le abro las piernas", siempre como dispuestas a un vertiginoso desahogo de líquidos seminales, entre gritos ridículos del hombre (no de ellas, que requieren más tiempo y se quedan a medias).
A los machistas jóvenes y viejos nos ponen en jaque estas nuevas mujeres, las mujeres de verdad, las que no se someten y protestan y por eso seguimos soñando, más bien, con jovencitas perfectas que lo den fácil y no pongan problema. Porque estas mujeres nuevas exigen, piden, dan, se meten, regañan, contradicen, hablan y sólo se desnudan si les da la gana. Estas mujeres nuevas no se dejan dar órdenes, ni podemos dejarlas plantadas, o tiradas, o arrinconadas, en silencio y de ser posible en roles subordinados y en puestos subalternos. Las mujeres nuevas estudian más, saben más, tienen más disciplina, más iniciativa y quizá por eso mismo les queda más difícil conseguir pareja, pues todos los machistas les tememos.
Pero estas nuevas mujeres, si uno logra amarrar y poner bajo control al burro machista que llevamos dentro, son las mejores parejas. Ni siquiera tenemos que mantenerlas, pues ellas no lo permitirían porque saben que ese fue siempre el origen de nuestro dominio. Ellas ya no se dejan mantener, que es otra manera de comprarlas, porque saben que ahí -y en la fuerza bruta- ha radicado el poder de nosotros los machos durante milenios. Si las llegamos a conocer, si logramos soportar que nos corrijan, que nos refuten las ideas, nos señalen los errores que no queremos ver y nos desinflen la vanidad a punta de alfileres, nos daremos cuenta de que esa nueva paridad es agradable, porque vuelve posible una relación entre iguales, en la que nadie manda ni es mandado. Como trabajan tanto como nosotros (o más) entonces ellas también se declaran hartas por la noche y de mal humor, y lo más grave, sin ganas de cocinar. Al principio nos dará rabia, ya no las veremos tan buenas y abnegadas como nuestras santas madres, pero son mejores, precisamente porque son menos santas (las santas santifican) y tienen todo el derecho de no serlo.
Envejecen, como nosotros, y ya no tienen piel ni senos de veinteañeras (mirémonos el pecho también nosotros y los pies, las mejillas, los poquísimos pelos), las hormonas les dan ciclos de euforia y mal genio, pero son sabias para vivir y para amar y si alguna vez en la vida se necesita un consejo sensato (se necesita siempre, a diario), o una estrategia útil en el trabajo, o una maniobra acertada para ser más felices, ellas te lo darán, no las peladitas de piel y tetas perfectas, aunque estas sean la delicia con la que soñamos, un sueño que cuando se realiza ya ni sabemos qué hacer con todo eso.
Los varones machistas, somos animalitos todavía y es inútil pedir que dejemos de mirar a las muchachitas perfectas. Los ojos se nos van tras ellas, tras las curvas, porque llevamos por dentro un programa tozudo que hacia allá nos impulsa, como autómatas. Pero si logramos usar también esa herencia reciente, el córtex cerebral, si somos más sensatos y racionales, si nos volvemos más humanos y menos primitivos, nos daremos cuenta de que esas mujeres nuevas, esas mujeres bravas que exigen, trabajan, producen, joden y protestan, son las más desafiantes y por eso mismo las más estimulantes, las más entretenidas, las únicas con quienes se puede establecer una relación duradera, porque está basada en algo más que en abracitos y besos, o en coitos precipitados seguidos de tristeza. Esas mujeres nos dan ideas, amistad, pasiones y curiosidad por lo que vale la pena, sed de vida larga y de conocimiento.
Me pudo encantar este correo. No es como el cliché, sino da la explicación completa, a lo que siempre me he querido referir: No estoy contigo porque lo necesite, sino porque quiero. Y en el 'quiero tanto', soy la primera en aceptar un 'te necesito para ser -completamente- feliz', pero no porque de ti dependa mi felicidad... no sé si me explico.
De verdad siento que las entiendo taaaan bien.. Son 1 o 2 años mayores que yo, pero estamos en la misma situación: trabajamos, escribimos, sentimentalitas... y... obvio, solteras (y las 3 escribimos bastante sobre el asunto...). Y -modestia aparte-, somos guapas! O sea... no modelos de victoria's secret, pero bastante simpáticas diría yo.
¿Por qué? ¿Qué pasa?
Hay algo, creo que hay algo que no va a cambiar nunca, por mas que queramos: los hombres son visuales y nosotras, sentimentales. Yo prefiero mil veces un hombre de carácter, cabrón, que me subyugue, a uno guapisimo que carezca de personalidad. A un hombre le importa que esté buenísima, aunque sea una ímbécil. No brinquen queridos hombres, no brinquen, porque saben que es cierto (hay rarísimas, rarísimas, pero raríiiiiiiiisimas excepciones). Me caga cuando un hombre afirma que le importan otras cosas APARTE del físico... pero apuesto que si solo pudieran escoger una de dos, se van SOLAMENTE por el físico.
¿Ya ven? Es una maldición ser ingelitente y bonita.... Jajajaja.. No, no es cierto, no me arrepiento jamás de ser quien soy, de haber estudiado lo que estudié, de ninguno de mis pasos ni de mis respiros, pero si tengo que reconocer que complica las cosas. Se vuelve mas difícil por eso precisamente: aprendimos a no conformarnos. Quiero junto a mi a alguien que me provoque ser mejor persona, que me provoque avidez de conocimiento, de cultura, de abrazos, de pasión: alguien a quien admirar, a quien poder poner en un pedestal. Porque esa es la realidad cariñitos azucarados, queremos a quien poner en un pedestal. Todos los realmente enamorados ponen a su pareja como la cosa mas increíble del mundo (los sensatos, habiendo aprendido a disfrutar de sus carencias y errores...). ¿Pero cómo, después de haber vivido todo lo que he vivido, después de haber hecho y superado tantas cosas sola, me va a ser fácil admirar a alguien?. Vengo de una larga estirpe de mujeres independientes, 'y esa es tu bendición y tu cruz', me dijo un él de algún momento. Y aunque no lo fuera, y abriera brecha en mi familia: el resultado es el mismo. No es fácil.
Eso, lo que necesitamos es alguien con quién ser mucho más que dos...
octubre 25, 2009
1.. 2.. 3..
"Weyyy ya no mames!! ya dile que si! Lleva.. ¿qué? ¿8 años? 9 años esperándote... nos caes de huevísimos, te la pasas bien con nosotros... te gusta!! qué esperas?"
"¿Si notas la cara de pendejo que pone cada que te ve, verdad?, ya! de esas relaciones que TIENEN que ser.."
El camino de regreso fue rarísimo, de la total libertad, fiesta, ruido, baile, pasamos de pronto al silencio, a las solo miradas que lo dicen todo. A sus ojos suplicantes y el silencio impenetrable del macho que ya no puede soportar otra negativa. "Gracias!", le besé la mejilla, me bajé y corrí tan rápido como mis taconsotes me lo permitieron, me encerré y me puse a llorar... Yo sé que él sabe que no, que ya ni siquiera espera, sé que no podríamos dejar de ser amigos, sé que todo está perfectamente claro y no hay oportunidad de enojos ni reclamos: perdió la esperanza desde hace mucho tiempo ya. "De verdad, no sabes lo que daría por tener ESO que te impide enamorarte de mí...", me escribió dos minutos después que le besé la mejilla.
Creo que es simple 'química'. Me da tanto coraje, tanto sentimiento, tantas ganas de azotarme contra un muro ni siquiera entender por qué no.. De verdad, masoquismo puro yo creo...
Creo...
Mi hombre ideal sería un gay heterosexual...
ja.. touché... FUCK!
octubre 20, 2009
Y mis recomendaciones son...
Oh si, regresé. Y recargada, parece...
Inglorious Basterds : EXCELENTE, obviamente. Altísimamente recomendable. Buenérrima. La neta del planeta...
El Estudiante: Buenísima también.. aunque... tristísima...
Nesio: Uhm... no es mala, es muy buena, de hecho... la dirección casi casi te hace oler lo que estás viendo.. por lo tanto, revuelve el estómago... Rock&Rolla versión defe...
Coco antes de Chanel: Uhu!! Una película muuuy lenta, todo el tipo de Las Horas, pero, como sabrán quienes me conocen, es una de mis favoritas, so... muy buena también =).
Destino Final 4: Ja... ¿qué puedo decir? Es igual de 'buena' que la 1 y 2... A mi me gustan xD!
Bueno, después de mis recomendaciones, hablemos de vampiros.
Hace como un año, 2 de mis mejores amigas se traumaron con Crepúsculo (y luna nueva, eclipse y Amanecer). "Weeey léelo..", "Están buenísimos". Desesperadas por conseguir las continuaciones, yo me moría de risa "ayyy seguro es Harry Potter versión adolescente.." "Noo obvio nooo, está buenísimo, léelo!!". Y yo estoica con que no, no y no, ¡pero qué flojera!. Ahora tengo que tragarme todas mis palabras, enteritas.
No me acuerdo cómo fue que logré escaparme del estreno de Crepúsculo en el cine, pero lo logré. Y todo el mundo mas eufórico aún. Y yo... como sin nada. Creo que en ese entonces andaba muy ocupada con hombres y cosas así, qué tonta!. El caso es que hice un trato con una amiga súper asquerosa: me acompañaba a ver Bastardos sin Gloria si yo prometía acompañarla al estreno de Luna Nueva (este trato lo hice hace uuuffff.. cuando apenas me había enterado que Tarantino estaba haciéndola..). Bueno, el punto es que el día que colgaron el poster de Luna Nueva, mi amiga me hostigó hsta cansarse para que viera Crepúsculo (no podía ver la segunda parte sin ver la primera, ooobviooo..). Me quedé... así, como dije, tragándome todas mis palabras. La vi, no sé... 5 veces... Hice que mi mamita la viera otras mil. Moría por el libro, pero teniendo que recuperar tanto tiempo perdido, no me había dado oportunidad de manejar hasta gandhi... Hasta el jueves. Tuve en mis manitas Luna Nueva. Y lo acabé el domingo. AAhhh... la saga rulea jaja, la neta... Es literatura como de baño, en realidad, pero las ganas y la emoción es.. agrrr... ya, me desconecto ahora para seguir leyendo 'eclipse', ja. Bueno no, termino y ya sigo..
En verdad es super sexy el vampirito Edward Cullen. O bueno, no él, los vampiros. Un "Te deseo tanto, tanto tanto que podría matarte por tenerte completo". "No me puedo acostar contigo porque te destrozaría!". Querer a alguien hasta la locura, querer a alguien y apostar todo con tal de estar .eternamente. con esa persona.. Pfft.. ja, yo ni siquiera puedo pensar en estar con alguien todavía la próxima semana.. nombre... Pero en serio, vuelvo, no hay cosa mas sexy. De verdad. Las ganas, las ansias, la pasión desmedida...
Ay.. y mi hombre vicio es taaaan random.. buh.. Ja, efecto veloz!!


